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domingo, octubre 29, 2006

Algo unificado en Europa: Secretarías

Si no he dado señales es por algo, me querían devolver a España.
Mi señora tutora me dió el visto bueno de las asignaturas, eso sí, a su estilo. ¿Qué de una no sabes qué elegir? Tranquila, no sé que decirte pero como queda feo decirlo tan claro, ni la nombro.
Ya podía ir a secretaría para hacer la matrícula. Secretaría es una puerta más en un pasillo de clases pero que siempre tiene una cola inmensa de gente de gente desesperada esperando. Hay que tener en cuenta que a los franceses les encanta hacer colas, ¿quién compra pan dos veces al día? Ellos. ¿Que llueve? Da igual, la cola por la calle. ¿Tengo que esperar media hora? Da igual, esta tarde cuando venga quizá tenga más suerte y pille menos cola... pero ¿cómo voy a comprar ya el pan para todo el día?
En fin, fui a secretaría, que raro, no había gente. Llamo en la puerta, abro, y me sueltan dos mujeres que estaban hablando entre ellas, de pie, brazos cruzados: está cerrado. ¡Se ha jodido! Acabo de abrir yo.
No disculpe, que soy Erasmus, quería hacer la matricula pero me faltan los papeles de dos cursos. El funcionariado: se miran entre ellas sin inmutarse y me vuelve a decir una, está cerrado y no hay plazas. Pero si soy Erasmus, tengo la inscripción, el carnet de estudiante -aquí tienen el buen gusto de no llamarlo inteligente-, ya sé las asignaturas... Me repiten está cerrado, no quedan plazas para erasmus.
Me vuelvo a casa, echando chispas... los autobuses de Nanterre echan llamas. En el tren casi reventando para llorar. De pronto frenazos, más frenazos, frenazo chico y poff. Para el tren en medio de un túnel. Cinco minutos. Diez minutos. Quince minutos. Avisa el revisor, "por un accidente estamos detenidos". ¡Y la gente no se inmuta! No intentan bajar del tren para mirar, siguen leyendo o mirandose en cristal y nadie comenta nada. Al rato, avisa el revisor que nos vuelven a la estación de Nanterre donde nos esperará otro tren para llevarnos a nuestro destino. Y la gente tan normal. Después me enteré que viajo en una línea preferida por los suicidas. Una de clase defiende "¡que se tiren al Sena y no molestan a nadie!"
El lunes volví a secretaría, me pegué el madrugón para no hacer cola. Cuando llegué vi que alguien había madrugado más que yo para poner: "hoy secretaría está cerrada". Conseguí hablar con la jefa de secretaría para decirle que no me dejaban matricularme, y que el plazo acababa el día 30, que qué hacía. Me asombré del francés que hablé. Bajo presión tengo un dominio del idioma francés asombroso.
Volví el martes, secretaría abría a las 9 yo tenía clase a las 10, a las 8:30 con los ojicos pegados estaba yo alli para ver que una vez más alguien había madrugado más que yo. Ahora un post-it decía que estaba cerrado por algo.
El miércoles ni me plantee ir, los miércoles cierran; descanso del personal.
Por fin el jueves, lo conseguí. Tuve que rellenar mil papeles, decirle que me "tenían" matricular. No sé si la plaza sería del que se tiró al tren. Yo por si acaso: no pregunto. Menos mal que he salido ordenadica y llevaba en plásticos todos los papeles oficiales, las asignaturas, a parte el programa de asignaturas (una asignatura en el programa tenía 3 créditos y en la matrícula 1,5); y en un folio, por cursos, todos los códigos de las asignaturas. Después de una media hora, ¡me pusieron mi añorado sello!
Lo mejor, dejé asombradas a las secretarias. ¿Pero quién te ha dicho como tenías que hacerlo? ¿Tú has buscado eso? ¿El tutor no te ha dado lo de la matricula? (risas) Yo me disculpé por mi dominio del francés y me dijeron que no, que por lo menos yo sabía las asignaturas y lo que tenía que hacer. Llegan muchos erasmus que no saben las asignaturas... blabla.
Claro, si contasen las horas de papeles erasmus ya tendría unos cuantos créditos.
Me querían deportar, lo he arreglado yo sola, no he tenido que recurrir a las asociaciones de estudiantes, ya soy mayor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ayyy Marga!!!
Menos mal que tienes salida para todo... buen humor para todo... jejeje.
No te desesperes con el funcionariado, además de ser odioso por naturaleza probablemente acabes formando parte de él, aunque no de ese subtipo que refugia su incompetencia e inactividad detrás de un mostrador... en fin.
Sigue con ese ánimo e infórmanos de esas costumbres francesas tan extrañas...

MM

Marta dijo...

Hola!!!
Muy bien, Marga está creciendo poquito a poco!! (y seguro que no hace falta que te tomes 3 vasos de leche al día!).
Me alegro mucho de que vayas resolviendo todos los problemillas. Creo que ya te queda menos para dedicarte simplemente a disfrutar de París!! Pásalo muy bien.
Besicos!!